
http://www.flickr.com/photos/mattsefton/1250883786/
(Nota, esta entrada es una traduccion del blog in ingles. Los tiempos no coinciden. Aquel esta mas avanzado)
Bueno, han pasado tres semanas desde que escribí mi último post acá. Les digo, estoy tan encantada de que nuestra comunidad esté mucho más llena de miembros de lo que estaba hace tres semanas. He disfrutado viéndola crecer, como pato en el agua. Feliz, realizada, contenta y satisfecha. Bienvenidos a todos. Es tal placer abrir la página y poder ver sus caras, sus fotos, sus videos, lo que escriben y sobretodo sus PENSAMIENTOS. GRACIAS a todos por hacerse miembros, y gracias por adelantado a los que vendrán.
http://soulhanout.com.ning/LuzAguirrebena
Ha sido un proceso grandioso. Como todo proceso, trajo su ración de de rocas en el camino, como diría Carol. Ya saben lo que pasa con las rocas interponiendose el medio del camino. Uno tiene que DETENERSE, y a veces detenerse no es divertido. Especialmente cuando mover la roca y sacarla de la vía para continuar, significa que tienes que leer algún manual de cosas técnicas. Ésa es una roca pesada. (Muchos de Uds. saben lo mala que soy para esas cosas.) De todos modos, qué vas a hacer, la roca está ahí y tienes que tomar cartas en el asunto. Chequea este video. Central Station congelada. Es bastante relevante. A veces parar no es nada malo. La vívida pelicula de cuando paramos. El mundo sigue igual.
Es interesante cómo permitimos que fuerzas externas interrumpan nuestras vidas, las invadan con actividadesforasteras y apremiantespara vivir de un modo constantemente interrumpido y luego cuando debemos detenernos y tenemos la oportunidad de permitir que fuerzas internas nos interrumpan y reconocernos, nos resistimos.
Reconozco que es frustrante. Pero la frustración viene de la idea de que querías continuar sin interrupción. Ignorando el momento presente. El comercio en Internet está lleno de interrupciones. Lleno de información relevante y necesaria. Insoportable. Como cualquier proceso. Pero como decía, a veces el caballo tirando del carruaje en la carrera del ensimismamiento se DETIENE ABRUPTAMENTE y te hace cambiar de marcha y prestarle atención a otra cosa, algo “menos importante” o “mas importante”. Casi siempre, algo bastante básico y primario. Simple y técnico como un video de cómo usar respuestas automatizadas. Necesario también. Ésa es la parte que me encantaría saltar.
En otras palabras, todo duró más de lo que esperaba. El proceso se estaba desenmarañando a su propio ritmo. Lo que realmente estaba fuera de tiempo eran mis expectativas.
Igual, siempre he odiado las transiciones. Mucho menos, leer manuales técnicos. Durante mis periodos de transición, quedarme en el momento era una tortura. No me sentía cómoda. Quería apresurar el proceso. Ahora que recuerdo, era mi resistencia al cambio. Era la histeria de ir del inicio al resultado. El Desorden de Déficit de Atención que habitaba en mi cuerpo al mando de la velocidad.
Se me viene a la mente la historia sobre el proceso de pintar la casa en el bosque… Comencé a hablar de eso usando el alfabeto, esta útil metáfora que imaginé en ese momento. Es decir, de la A a la Z. Mis dos letras favoritas, la A y la Z. Quería un cómodo atajo en el medio… o sea, evadiendo el resto de las letras del medio, en la esperanza de que de alguna manera desaparecieran. Gratificación instantánea del resultado. Ni me imaginé en ese entonces que la verdadera gratificación estaba en las letras del medio. Las que quería hacer desaparecer, a las que tenía que empezar a poner atencion.
Fue hace 13 años. Me di cuenta que necesitaba ponerme en contacto con el resto del alfabeto. Aprender el ABC del proceso. Aprender a mantenerme centrada en cada paso de la aplicación. (Incluyendo las rocas en el camino.) Cuando quise apurar a las letras del medio, estaba perdiéndome de cosas como la “C” de “coraje”, “F” de “fe” y la “Y” de “yo”…
La oportunidad se manifestó una vez que el comando del pensamiento fue trasmitido.
Vivíamos en esa casa mágica en el bosque. Los chicos del barrio habían desfilado por el pasillo todos esos años, dejando huellas en la pared. Como prueba de sus bullicios. Había tres rastros distintos que medían sus diferentes edades y estatura. Sus amigos amaban esa casa. Ellos todavía la llaman la casa mágica cuando la recuerdan hoy, como jóvenes adultos.
Algo sucedió de repente que hizo que mis ojos de madre distraída de tres varones, realmente vieran las marcas en la pared, que habían estado bajo mis narices invisibles por tanto tiempo. No podía creer cuán ostentosas eran, y yo había permanecido inconsciente ante ellas. Bueno, ya saben, tenía mucho tráfico y el velo de mi despiste estaba cubriendo “cosas menos importantes” o “más importantes”.
De la noche a la mañana fui del completo olvido al esfuerzo dedicado, un trabajo de pintura inminente. La necesidad es la madre del invento. Nunca había pintado paredes, pero supuse que si había pintado en lienzo, no sería tan difícil. Fui a la tienda y compré pintura. Ésta era la oportunidad que estaba esperando. Mi tarea. De la A a la Z sin ninguna salida. Ya sabes, cuando estas pintando tu propia casa no hay escape. Me encargué de tenderme una muy buena trampa. No te parece?
¿Recuerdan? El proceso duró 5 semanas. Comencé a pintar vestida con ropa muy chistosa. Creo que nunca llegó a la lavadora durante todo ese tiempo. Sharon siempre me lo recuerda y se ríe del i conjuntotito. Era un cruce de mallas rojas y pijamas verdes de algodón con puntos rojostipo camiseta larga. Cada día por cinco semanas me levantaba, iba a servir mesas en un restaurant en Chevy Chase, volvía, me ponía el conjunto y seguía pintando. Como un burro con una misión.
Lo único que hacía en mi tiempo libre era pintar, pintar, y seguir pintando. El papá de los chicos se puso tan feliz al ver que el mapa mugroso en las paredes estaba a punto de desaparecer, que inmediatamente asumió mi lugar en la casa. (No me extrañaría que se hubiera dado cuenta de cuán sucias estaban las paredes mucho antes que yo.) Automáticamente se puso a cargo de las compras, el carro, las meriendas, los baños, todas las tareas de la casa. Hasta las tareas de los niños.
Fue un arreglo tácito. Hasta me daba pedazos de bistec y ensalada en la boca mientras yo permanecía parada en la escalera, pintando. Yo no tenía que emitir ni una palabra. Era como si quisiera hacer lo posible para no distraerme de mi tarea.
Mis amigos venían los fines de semana con una botella de vino y se echaban en el piso mientras me conversaban. Yo pensaba en voz alta sobre lo difícil que era no desertar en la “D” de dimitir. Cuánto quería huir y botar a la basura esos estúpidos pinceles que me decían que me asegurara de lavarlos después de usarlos, cada noche y desear nunca haber empezado cuando estaba llegando a la “L” de labor. Ellos también sabían. No me ofrecían su ayuda. Sólo compañía, apoyo y una botella de vino ocasional para celebrar la ruta ya cubierta y la reducción de la distancia para llegar al final. La “Z”. El progreso. Para poder seguir adelante.
Durante este tiempo, que me enfoqué en construir Soul Hang Out, me di cuenta que aprender a aplicar marketing en Internet requería esa habilidad de mantenerse concentrado en el proceso. Con paciencia y atención para crear una verdadera empresa. Vigilando con esmero todas las partes.
No creo que hubiese podido hacerlo sin la experiencia de pintar la casa del bosque hace 13 años. Me enseñé a mí misma el ABC del proceso. Aprendiendo a apreciar las rocas en el camino, porque te traen al presente.
A veces cuando pienso en eso, lo recuerdo con entrañable gratitud.
Hice otros trabajos de pintura en otras casas a través de los años. Esas veces, pedí ayuda o contraté a alguien. Después de aprender a dominar el proceso, de parar y estar presente en cada paso del camino, el suficiente tiempo en cada letra del alfabeto, ya pude empezar a subcontratar. Y pude aplicar esa experiencia al resto de mi vida. No quiero decir que ahora es super fácil.
Requiere esfuerzo. Pero es factible y mucho más fácil. Entiendo las letras del alfabeto mucho mejor y las rocas ya no me fastidian tanto. Aunque todavía me frustran un poco inicialmente, rapidamente recuerdo que son señales para hacerme parar y entonces recuerdo lo hermosa que se veía la casa del bosque cuando terminé de pintarla. Entonces, el apurado reloj en mi cabeza se calma un poco, y recuerda. El proceso tiene su propio ritmo.
Estas últimas semanas he estado muy ocupada duplicando Soul Hang Out en español. Hubo muchas cuestiones técnicas y, claro, demoró más de lo que esperaba. Natalia en Lima hizo un muy buen trabajo traduciendo el contenido.
Finalmente se publicó hace una semana. Está siendo leído este mismo instante en España y América del Sur. Ahora tendré más tiempo para escribir y abrir mercado. También tengo un webmaster, Joel Williams, ayudándome con lo técnico. Eso facilita mucho las cosas.
Una vez más, gracias a todos Uds. por subscribirse… y mantengan las cosas en marcha. Inviten a sus amigos y a los amigos de sus amigos.
Luz
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